miércoles, 19 de julio de 2017

En obra - Horacio Maez

Si estamos todos hacemos del almuerzo
un ida y vuelta de risas y cargadas,
pero hoy comemos solos con Dionisio
que me cuenta de sus hijas y yo,
de las ganas de hacerme mi casa
y él, del tiempo que le llevó
armar la suya.
Así se nos va la hora hasta que un bondi
para en la vereda de enfrente
y Dionisio lo mira
con sus ojos negros iluminados:
“lindo para hacer una rodante”,
hace una pausa, se le cuela una sonrisa
y sigue: “en el fondo va la cama,
más adelante una mesa con sus sillas…”
ahí lo interrumpo:
“con algo para escuchar música”
y riéndose dice:
“después que llueva nomás”.



Nunca supe por qué
le dicen Coco al Marce,
desconoce el silencio
y siempre está cantando.
Hay momentos
en que te baila con la cuchara
imitando a la Mona
y no podés parar de reírte.
Pero el show
es cuando se pone a cantar boleros
entre mazazos te manda un estribillo
y si se copa
agarra la escoba de micrófono,
ahí sí,
hay que pararlo.

Horacio Maez, En obra - diario del oficio, El ojo de mármol, 2017.



viernes, 14 de julio de 2017

Denise Levertov

Se ha ido

Cuando el cuerpo me abandona
me hace sentir sola.
Tengo

ojos, oídos,
nariz y boca
y eso es todo.

Ojos
siguen viendo
el azul pluma del

cielo frío,
boca ingiere
sopa caliente,
nariz

huele la escarcha,

oídos oyen todo, todos
los ruidos y ausencias,
pero cuerpo

se va no sé adónde
y es de una soledad
ir a la deriva
sobre el espacio que 
llena cuando está aquí.



lunes, 10 de julio de 2017

Un arte callado - Giannuzzi

Nuestros pies perfeccionan
el arte de entrelazar los dedos.
Unidas en la almohada
nuestras cabezas apuestan
a una boda perpetua.
Expatriados,
cerradas las puertas y las ventanas,
abrazados al desnudo oponemos
una ideología de lo callado
a la manera en que marcha el mundo 
según la pantalla de la televisión.



jueves, 1 de junio de 2017

Un poema para Milagro por Carlos Aldazábal

Semillas

Cielo arriba de Jujuy

camino a la puna


veo las casas con la cara del Che

y pienso, “esto no van a perdonarlo”,

no van a perdonar la palabra "Tupac"

ni el milagro de un verano fresco bajo el sol, en lo alto.

Pienso en el Norte, en el Sur, en el Este y en el Oeste.

Cuatro puntos cardinales para los caballos,

cuerpo desmembrado en semilla,

milagro destinado a nacer en Nazareno, en La Quiaca,

en Perico, en Ledesma, en los tomates secos,

en la caña de azúcar, en la naranja dulce de la siesta.

Cuatro puntos cardinales, cuatro caballos ciegos

y los mismos verdugos,

los de quinientos días bajo el cielo en lo alto,

desmembrando La Higuera y sus retoños,

Güemes en Higuerillas desangrándose entero,

Juana Azurduy en la voz de Mercedes,

Violeta Parra con su sol quemando siempre arriba

y las manos de Jara, y la sangre jujeña del éxodo viviente.



Desde la ruta veo las casas con la cara del Che.

Y sé que venceremos.

Que nacerán mil flores de la misma semilla

aunque bramen caballos,

aunque quinientos días,

aunque el sol en lo alto del Alto Comedero

diga que estamos solos.



Cielo arriba de Jujuy

camino a la puna
, camino a Nazareno,

el Che me sonríe, iluminado, por un farol de noche.



(Carlos J. Aldazábal, 30 de mayo de 2017, a 500 días de Milagro en prisión)




viernes, 7 de abril de 2017

Soltería - Szpunberg

Te inventas amores al espejo,
todas las mañanas a las nueve
abres el sobre vacío
que te pasa el amor bajo la puerta,
después te sientas y te quedas,
haces barquitos de papel con el silencio
y los dejas navegar sobre la mesa.
Te pintas las uñas,
ensayas la calle caminando por las piezas
pero nunca el corazón se te subió a la boca
ni te atreviste a terminar de deshacer toda la cama.
Conoces la vida de oído y se te olvidó la letra,
te sabes de memoria en blanco y negro
el próximo capítulo, el que quedó en veremos, 
de la más brutal y apasionante fotonovela.




martes, 21 de marzo de 2017

No hay nadie - Joaquín Giannuzzi

Celebro esta confusión al salir del sueño,
pálida escarcha en el vidrio,
cuando el calor interno, todavía,
elabora en mi cabeza un campo discontinuo
de lenguaje en preparación:
minutos antes
del agua fría y de mi entrada
al orden que juntará los fragmentos,
en cuanto suene el golpe
de la primera puerta en el edificio,
el grito del teléfono
y la radio anunciando una temperatura
de dos grados bajo cero en la ciudad
y, lo que es peor,
que se ha lanzado una llamada al espacio exterior 
y nadie ha respondido todavía.